Este proyecto es un ejemplo de revitalización de lo construido, mediante tres estrategias claras que
transforman un inmueble originalmente destinado a equipamiento médico en un edificio de oficinas
contemporáneo. La intervención se desarrolló desde una postura consciente frente a las limitaciones económicas del proyecto, lo que condujo a definir estrategias capaces de generar
una transformación significativa de la fachada y la espacialidad interior mediante una intervención
austera y racional.
En este sentido, el proyecto se estructura a partir de tres ejes principales:
Envolvente: Una de las principales premisas planteadas por el cliente consistía en desarrollar
una imagen arquitectónica sobria y representativa, evitando tratamientos excesivos. En respuesta a ello, la estrategia se centró en ampliar los vanos existentes mediante la eliminación de antepechos y ventanería original, permitiendo una mayor apertura visual y una relación más franca con el exterior. Complementariamente, el ladrillo fue pintado en tonos grises para reforzar una imagen contemporánea y elegante. Como parte de esta estrategia, se propuso además
retroceder el plano de las ventanas respecto a la fachada, generando espacios intermedios que
favorecen el control solar y permiten la incorporación racional de vegetación, elemento
clave del proyecto por su aporte al confort ambiental y a la calidad espacial de los ambientes
de trabajo. Finalmente, la intervención incluyó la perforación de las esquinas del edificio para incorporar nuevos vanos y ventanales, aumentando la porosidad de la propuesta y fortaleciendo su relación con el contexto urbano.
Espacialidad: Con el objetivo de responder a los requerimientos programáticos de la empresa,
manteniendo una lógica racional y eficiente de intervención, el proyecto propone amplias áreas
abiertas y flexibles destinadas al trabajo colaborativo, eliminando la excesiva fragmentación
del edificio original. La estrategia espacial se basa en concentrar los servicios en un único núcleo
articulado con las escaleras existentes, las cuales se conservan. Sobre la fachada oriental, se
disponen las oficinas privadas, mientras que sobre la fachada sur se ubican las áreas abiertas de
trabajo. En términos generales, la estrategia espacial buscó ampliar la percepción del espacio, producir ambientes flexibles, optimizar recorridos y consolidar los servicios en un mismo núcleo
funcional.
Sostenibilidad: El proyecto constituye no solo un ejercicio de reutilización arquitectónica, sino
también de aprovechamiento y reciclaje de materiales provenientes de la estructura existente.
Se recuperaron 747,05 m² de retal de mármol, equivalentes al 69,5 % del área total de pisos.
Asimismo, se reutilizó aproximadamente el 40 % de los sistemas de panelería en yeso y
estructuras de muros y cielorrasos para nuevas divisiones y acabados interiores.
También se recuperaron 16,8 m² de vidrio templado destinados a divisiones internas de
oficinas.
Paralelamente, la intervención permitió incrementar significativamente las condiciones de
iluminación y ventilación natural, pasando de 103,38 m² de área abierta para entrada de luz
natural a 206,66 m², equivalente a un aumento cercano al 100 %, contribuyendo a la reducción de
la demanda energética y al mejoramiento del confort ambiental interior.