ESCULTURA YAWA

Cali, Colombia — 2022

EQUIPO:
Santiago Osorio
Mauricio Suarez
Carlos Darío Peña
Esta escultura, concebida como un símbolo de los valores fundamentales de tres grandes instituciones de nuestra ciudad, emerge de la idea de un gran lazo que re¬presenta la unidad. Inspirada en la palabra “YAGUA”, que significa tejido y unidad, esta obra monumental se erige como un emblema del cooperativismo y la sinergia que impulsa el desarrollo social y territorial. Su diseño continuo y entrelazado, que varía en tamaño y forma a lo largo de su recorrido, simboliza la convergencia de una identidad plural. Nuestra diversidad cultural y de saberes se refleja en esta obra como una fortaleza, resaltando que el crecimiento colectivo es posible cuando todos nos reconocemos como parte de una gran comunidad con un propósito compartido. La escultura destaca los valores fundacionales del grupo COOMEVA, representando el colaborativismo y la unidad a través de su forma dinámica. En su estructura, sos¬tiene dos plataformas a diferentes alturas, una metáfora de los logros que se pueden alcanzar cuando trabajamos juntos como un gran equipo. Estas plataformas no solo refuerzan el concepto de cooperación, sino también generan espacios funcionales que invitan al encuentro y al descanso. Además, refuerzan la idea de que cada etapa alcanzada es un peldaño que impulsa a la sociedad hacia un futuro prometedor.
La escultura busca convertirse en un referente urbano distintivo, alcanzando una al¬tura que la hace visible desde la Carrera 5ta y sus alrededores. Este impacto visual no solo genera un punto de referencia icónico para la ciudad, sino que también inspi¬ra a quienes transitan por la zona a reflexionar sobre los valores que representa. Sin embargo, su diseño también contempla una escala humana, acercándose al peatón mediante una plataforma intermedia que invita a interactuar con la obra. Esta plata¬forma se transforma en una banca funcional, proporcionando un lugar para descan¬sar y compartir. El espacio creado bajo la sombra de las plataformas es especialmente relevante en el contexto de nuestro clima tropical, donde la sombra y la ventilación natural se con¬vierten en elementos esenciales para la convivencia urbana. Además, al integrar un espacio accesible y funcional, la escultura rompe con el esquema tradicional de las obras monumentales que suelen ser inaccesibles para el peatón. Este diseño invita a la apropiación del espacio por parte de la comunidad, transformándolo en un punto de encuentro que fomenta el intercambio de ideas y el fortalecimiento de los lazos sociales. El diseño promueve la apropiación del espacio, generando un lugar donde las per¬sonas puedan reunirse, intercambiar ideas y disfrutar de un entorno pensado para facilitar el encuentro. Esta intención está alineada con la identidad y el propósito del Museo La Tertulia, promoviendo el intercambio de conocimientos y saberes a través de la convivencia. La obra aspira a convertirse en un catalizador de vida urbana, pro¬moviendo actividades culturales, artísticas y sociales en su entorno inmediato.
Formalmente, la escultura se inspira en la geometría de la cinta de Möbius, una su¬perficie no orientable que refuerza las ideas de unidad y movimiento. La ausencia de un “arriba” o “abajo” en esta forma simboliza la cohesión que nuestra sociedad necesita para enfrentar los desafíos del futuro. Además, las proporciones de la obra fueron diseñadas siguiendo la proporción áurea, un principio universal presente en la naturaleza. Este enfoque busca unificar los principios creativos de la naturaleza con las intenciones humanas, estableciendo un diálogo entre tecnología y sostenibilidad. Para complementar este concepto, se emplearon herramientas de diseño paramé¬trico, que permitieron crear un patrón orgánico de aperturas en las plataformas hori¬zontales. Estas perforaciones generan sombras similares a las proyectadas por los ár¬boles, estableciendo una conexión simbólica entre la obra y la naturaleza. Este patrón, además de proporcionar un efecto visual atractivo, mejora la funcionalidad climática del espacio, ofreciendo un lugar fresco y acogedor para los usuarios. El resultado final es un ejemplo de cocreación entre las ideas humanas, los principios naturales y las herramientas tecnológicas, representando el cooperativismo desde su concepción. Este proceso de diseño no solo refuerza el mensaje simbólico de la obra, sino que también demuestra el potencial de las tecnologías avanzadas para crear soluciones sostenibles y estéticamente integradas con su entorno.
Como complemento a la escultura, se propone la integración de una cápsula del tiempo en su interior. Este espacio estará destinado a guardar elementos que repre¬senten nuestra sociedad actual y nuestra visión de futuro, como un legado para las generaciones venideras. La cápsula será abierta después de 50 años, estableciendo un diálogo entre diferentes momentos históricos de nuestra ciudad y reforzando el concepto de unidad y continuidad en el tiempo. La cápsula del tiempo no solo será un contenedor físico, sino también un vehículo simbólico que une generaciones. Su contenido incluirá objetos representativos de nuestra cultura, avances tecnológicos, cartas escritas por ciudadanos y testimonios de nuestra visión del futuro. Al abrirse, permitirá reflexionar sobre los cambios ocurri¬dos y el cumplimiento de los ideales proyectados, fortaleciendo el sentido de perte¬nencia y la conexión con nuestra historia colectiva. Conclusión Esta escultura no solo representa unidad, cooperativismo y desarrollo social, sino que también busca transformar el espacio urbano en un lugar de encuentro y reflexión. A través de su diseño innovador, funcionalidad y simbolismo, esta obra invita a la comu¬nidad a reconocer la importancia de la colaboración y el trabajo conjunto, proyectan¬do un mensaje de esperanza y progreso hacia el futuro. Además, su capacidad para integrar tecnología, sostenibilidad y elementos culturales la posiciona como un ícono que trasciende su función estética para convertirse en un espacio activo y dinámico. Al ofrecer un lugar accesible, interactivo y conectado con los valores de la comunidad, la escultura promueve el desarrollo de una ciudad más inclusiva y consciente, estableciendo un legado duradero para las próximas generaciones.